RESEÑA: «Sacrificios humanos» de María Fernanda Ampuero

#LecturasQueNoLeImportanANadie por ANDRE

Hace poco leí en X que alguien decía que siempre deja para las vacaciones los libros «livianitos». Me pareció absurdo. No tiene sentido dejar para el descanso la lectura de bolsillo, de confort, mejor ir por la que te destruye, por esa que te obliga a mirar un punto fijo después de la última página. La ventaja es absoluta: habrá espacio para la experiencia del sufrimiento. Las vacaciones de evasión son para los ricos. Nosotras las mujeres dejamos que todo nos acontezca, lo bello y lo terrible. Este desvarío solo me sirve para hablar de Sacrificios humanos de María Fernanda Ampuero porque quiero vomitar cosas en mi importantísima sección #LecturasQueNoLeImportanANadie.

En un principio, Pelea de gallos (otro libro de la autora) había sido demasiado para mi y la idea original era tomar un descanso y recién leer este libro.
NO PUDE. Realmente Ampuero tiene ese efecto que te producen las películas de terror: te asusta, te incomoda, te hace mal…pero queres saber qué sigue.
Sacrificios humanos es un libro de cuentos muy breves, con una prosa simple (mas no chata) cuyos argumentos tienen que ver, esencialmente, con el dolor.
Pelea de gallos también, pero Sacrificios es aun más terrible: se abordan cuestiones de los dolores sociales (como el hambre y el machismo) y también físicas (la violación, el asesinato, el maltrato a las infancias).

Ay, dicho así parece que estoy hablando de una cosa terrible (y tal vez lo sea) pero es que vale la pena leerlo por varias razones:
1) las problemáticas sociales ecuatorianas (y latinoamericanas, digamos todo) están presentes en todos los cuentos de una manera fantástica, sutil, casi de fondo pero ahí, a la vista;
2) los niños de este libro exploran lo monstruoso (no tanto lo sexual, como en Pelea de gallos);
3) hay terror muy marianaenriquezco (?)
4) hay invasiones muy juliocortazeanas (?)
5) es corto, justo, nada sobra. Es una lectura avasallante.

No quiero decir más. Al mismo tiempo no sé si puedo decir más, siento que debería procesar algunas cosas que me pasaron mientras lo leía, pero a veces creo que es mejor escribir cuando el cadaver todavía está tibio.

Le doy 5/5 Andreitas. Gracias, Ampuero, por estrujarme las vacaciones de esta forma y que la liviandad sea para los tibios.

Andrea Mansilla www.instagram.com/an.dre.m