GUASONES en Salta
32 años “por las vías del maldito rock and roll”, trajeron nuevamente la banda a Salta. Habían pasado casi tres años desde su última presentación en la ciudad, en un contexto totalmente opuesto: al aire libre y en el marco del festival “Boombox”. En esta ocasión se presentaron en el Teatro Provincial, con platea y palco agotados. “Es un hermoso teatro, nosotros estamos acostumbrados al barro, pero no hay lugares”, dijo el mismísimo Facundo Soto, poniendo en palabras una problemática de siempre en la escena salteña.
En esta gira por el norte no hubo bandas locales invitadas, algo llamativo y triste. Estos recitales siempre son una gran oportunidad para que los artistas se presenten ante una gran cantidad de público y disfruten de los demás beneficios que implica tocar en este tipo de eventos. Tanto en Tucumán como en Salta no hubo teloneros, a diferencia de Jujuy, donde compartieron fecha con sus conciudadanos de Escuálidos.
A las 21:50 h. se abrió el telón y sonaron los primeros acordes de “Pobre tipo”, ese tema furioso que despedaza al ex miembro fundador José Tedesco. Le siguieron cuatro canciones del muy buen álbum “Hasta el final”. Luego llegó la más coreada por el momento: “Todavía”. Una letra que, si no estás bien emocionalmente, te puede complicar la noche. La banda, con un look rocker elegante (?), siguió con “Down”, donde Soto cedió fragmentos para que los cante el público.
Al octavo tema, “100 años”, Facu entró en calor, pegó un salto skater —es un gran patinador aficionado— y bajó a las gradas para interactuar con quienes estaban en primera fila. Con buen criterio, la organización del teatro no impidió que parte del público se congregara en los costados de la platea, lo que le dio al show un marco más propio de un recital de rock.
Llegó el momento de “Decime la verdad”, donde el líder de la banda desnudó su voz, acompañado solo por el piano de Yamil Salvador. El resultado: una versión aún más
desgarradora. Después vino el combo para agitar: “Como un lobo” y “Farmacia”. Hasta que el clima cambió por completo. Soto retomó la acústica para empujarnos al abismo de la melancolía y el desamor con “Hay momentos”. Entre las últimas canciones estuvo el hit mediático “Reyes de la noche” y el cierre clásico, bien al palo, con la rabiosa “Gracias” y la caliente “Dame”.
El setlist fue prácticamente idéntico a los q vienen interpretando este año en otras ciudades. Guasones es de esas bandas que la asegura fuerte y al medio, con una lista
cargada de éxitos. Eso hace que cualquier persona pueda disfrutar del recital, aunque a algunos fanáticos nos deja con ganas de escuchar esas joyitas no tan conocidas. La banda no se dio respiro —no hubo pausas ni bises— y durante una hora y media despachó su vasto arsenal de R`NR, country y blues. Un show que reflejó su evolución y madurez, y reafirma por qué siguen siendo una de las bandas nacionales más exitosas y longevas en actividad.
Mato Belbruno (Estado de Rock)

