Brunio Who es un artista argentino independiente, radicado en la Ciudad de Buenos Aires, donde su trabajo nace de una idea simple: cada obra es un pequeño film mental. Por eso compone, produce y dirige sus piezas con total libertad. Explora géneros como el rock, funk, punk, reggae, pop y tango, y mantiene la puerta abierta a todas las fusiones: si el cruce funciona, entra. Le interesan los sentimientos, las melodías claras y los climas cinematográficos. Sus canciones buscan lo que encuentran; sus visuales, lo que son. Entrevista por Mato Belbruno. Fotos de prensa del artista.

¿Cuál es la definición propia sobre el proyecto, en un momento de saturación de música en las redes con multiplicidad de géneros musicales? Te sentís parte de esa marea, de una escena, o te definís como un lobo solitario?
Brunio Who es más un universo que un proyecto. Funciona por temporadas, donde cada año se construye una historia a través de canciones, personajes y una película que cierra el ciclo. No me interesa pertenecer a una escena o seguir una tendencia: prefiero moverme con libertad total. Me gusta pensar que soy parte de la marea, pero nadando en contra. En una época de tanta sobreoferta musical, mi objetivo es proponer una experiencia, no solo lanzar música.
¿Cómo es el proceso creativo cuando compones? ¿Surgen las ideas visuales primero, para luego plasmarlas en tus videos con la música?
Generalmente empiezo por trazar el universo. Primero creo el lineamiento general para que, después, las canciones puedan entrar en contexto. Algunas lo hacen de manera literal y otras de forma más simbólica o metafórica. Una vez que ese marco está definido, compongo: a veces desde experiencias personales, otras desde las personalidades que conviven conmigo, y también desde pequeños motivos o arreglos que terminan creciendo hasta volverse canciones.

¿Qué otros artistas están trabajando como vos, en pos de una representación más visible para entenderte, o desde el cual te sentís más influenciado?
Siempre me interesaron los álbumes conceptuales, esos que vale la pena escuchar de principio a fin y no poner un tema suelto. Discos como The Wall de Pink Floyd, La Biblia de Vox Dei o Dawn FM de The Weeknd me marcaron mucho por su narrativa y estética unificadas. Justamente eso es lo que intento llevar un paso más allá: romper la estructura tradicional de “disco y ya está” y transformarlo en algo más amplio, donde la música, la imagen y el tiempo se cruzan en una misma historia. Esa idea de trabajar por temporadas y cerrar cada año con una película es un desafío, porque al ser algo novedoso no todos lo entienden de entrada. Pero ahí está lo interesante: construir una experiencia completa y atemporal, con principio, desarrollo y final.
¿Hoy donde pensas que tu proyecto es más viable de ser reconocido? Desde las redes, como un artista mainstream de trap, o también desde la presencialidad de los vivos o los procesos más clásicos de difusión?
Hoy estoy en una etapa de ordenar y presentar el proyecto digitalmente para que se entienda mejor, tanto en redes como en la web. La idea original es que cada temporada tenga su propio show en vivo, con los personajes, las canciones y la película, para que cada ciclo se sienta como una experiencia totalmente única.
Conoce mas del proyecto en https://www.brunio.me/
