SALTA OSCURA Y EL ARTE DE LO DRAMÁTICO

Sakatumba en Salta por primera vez

El ya clásico ciclo de fiestas alternativas “Sex Us Machina” tuvo una edición deluxe, donde se produjo el gran debut de Dyatlov/9. El cual generaba expectativa al no saber si se trataba de un live set, por el ya estandarte de la movida under salteña, Dars, o porque no la presentación de una nueva banda. El resultado fue un dúo, compuesto por Kul Aid (otro referente de las fiestas alternas) en máquinas, tirando pistas y coros mayormente, y Dars que dejó el detrás de las consolas para tomar el control y cantar todos los temas en inglés. Este proyecto darkwave electrónico, influenciado por bandas como Twin Tribes, Lebanon Hanover y Depeche Mode, logró que el público se situara frente al escenario y bailara desde el comienzo al final al ritmo de sonidos oscuros. Momento destacado cuando contaron el origen del nombre. Algo que nos generó la inquietud de ahondar en las extrañas teorías del caso y de seguirle los pasos al grupo.

Dies Nöktva

Banda con dos años de recorrido, y ya referente del post punk local, con una actuación enérgica provocó los primeros agites de la noche. En tanto, que el prime fue cuando sonó una joyita under salteña: “Espejo de agua”, que motivó a que todo el bar cantara el clásico corito: “Oh oh oh! Oh oh oh oh!” (que todavía me repercute en la cabeza), con un Lucas endemoniado y Mora de impecable outfit gótico, siempre bailando al compás de la cadencia dark.

Sakatumba

Los potentes redoblantes del inicio de “Para olvidar” dieron paso al debut de Sakatumba en Salta. Siguieron con “Basta ya!” y “Nada más”. Luego se cortaría, por unos minutos, ese ambiente sombrío del comienzo para teñirse de soltura y baile al son de la simpática melodía de las teclas de “Me estoy olvidando de vos”. Promediando el show sonó “Ultraviolenta”, las notas angustiantes del piano y una letra desgarradora, la ubican, para mí, como la gema del último disco. Para el final quedaron los temas más viscerales: “Inyección” y “Ropa equivocada” de la mano de Marcos, donde esta última, como sucede en otros puntos del país, provoca el mayor pogo del recital. Buen cierre con “No te vuelvas a sentir mal”, una letra totalmente retorcida y con frases en mood mantra. El show de 17 canciones, fue un viaje emocional que osciló entre la melancolía dream pop y la oscuridad/crudeza post punk. El dinamismo con el que Oky zarandea los teclados por el aire es similar al vaivén de emociones que transmite con sus notas y la belleza en la voz de Renata sostienen una de las tantas bandas nuevas integrada por jóvenes que ponen de manifiesto que el rock no está muerto.

Mato Belbruno (Estado de Rock)