SENSIBILIDAD, INTIMIDAD Y ARMONÍA PARA RECONECTAR CON EL VALLE. «Todo Vuelve al Valle», en Vaqueros

En la apacible localidad de Vaqueros se desarrolló la primera edición de “Todo vuelve al valle”, un festival que busca correrse de los circuitos habituales de bares y darle otro matiz a los eventos musicales.

La jornada comenzó con una propuesta original: un escenario 100% natural, sin estructura, luces ni micrófonos. Solo un fogón iluminado por la luna, rodeado por artistas y asistentes. En ese marco, La Pilu, acompañada por Marcelino en guitarra acústica, interpretó sus canciones, que por su esencia se ajustaron perfectamente al ambiente. En el mismo formato se presentó New Rusia a la Vinagrèt, que estrenó “El balcón de Jimena”. Mientras que en “El ciego” se destacó el acompañamiento espontáneo de un coro femenino del público.
Emi Livelli, en formato solista, también estaba anunciado para actuar de esta manera, pero finalmente cerró el festival en el escenario interior con un set eléctrico.

En el escenario indoor también se presentó el dúo local Valen Taina y Cyan, con una notable performance cargada de sensibilidad y conciencia social. Luego, Tony y el Muñeco de Trapo irrumpió en la cadencia reinante para enchufarnos con un set súper enérgico de noise e indie. Los únicos artistas foráneos fueron los cordobeses Ciervo, quienes hicieron su debut en la provincia con una propuesta que mixea pop, jazz e instrumental, muy bien recibida por el público.

El festival terminó pasada la medianoche y cumplió con las expectativas: salir del fragor de los bares para reconectar con la naturaleza, la intimidad y la sensibilidad, con una grilla bien curada y acorde al espíritu del evento. Al día siguiente, a través de las redes sociales, se lanzó una encuesta para que la gente votara a sus artistas favoritos para una próxima edición. Ojalá suceda pronto.

Mato Belbruno (Estado de Rock)