“El regreso del año en el rock salteño”

Habían pasado 13 años desde la última presentación de la banda en “Status Bar”, un local ya extinto de la calle Ameghino. La noticia tomó por sorpresa al público rockero salteño: después de tantos años, la banda volvía a reunirse… ¡y con su formación original! Víctor Conti, Cristian Velázquez, Daniel Díaz y Marcelo Cardozo regresaban a los escenarios para homenajear a Pablo Conti, ex vocalista del grupo, fallecido en noviembre de 2024 en Bolivia, país en el que residía desde hacía algunos años.
La banda invitada para abrir la noche fue Desekilibrio Emocional, quienes en 2017 habían grabado su versión de “Cerveza y 22”. Fueron 19 temas al palo y sin descanso entre uno y otro. Iniciaron con “Estado policial” y luego el estreno “Kunta kinte”. Pero no sería el único, además sonaron: “Cielo rojo”, “Conchanovsky”, “O.A.C.C” y el tema de Nei “Inquebrantable”. Temas que verán la luz este año. Mientras el público iba ingresando y en su mayoría se disponían en los costados de la pista, los fanas de d.e. se ubicaban frente al escenario para bailar con “El vino” y poguear principalmente con “Borracho” y el cierre con el Nirvanezco “Huevo de cóndor”.
El show arrancó con un tema escrito por Pablo, “Che bolu”, e inmediatamente se empezaron a escuchar los clásicos coritos de tribuna. En su lugar estuvo El Shaman, quien interpretó la mayoría de los temas (también cantaron Víctor y Dix). La decisión de q sea el reemplazante, a priori, me parecía muy acertada –encuentro algunas similitudes con Pablo- y luego lo comprobé en vivo. Muy buena representación en la voz y con la notable presencia escénica habitual que encajó perfecto. También se pudo apreciar la aprobación del publico x la interacción que hubo.
A continuación, tocaron “Vuelo al vacío” y, para el tercer tema, Víctor tomó el mando por primera vez en la noche. Cantó cuatro canciones seguidas, arrancando con “Nada fuera”, ese reggae con un estribillo explosivo que hace imposible no meterse en el pogo. Cerró su bloque con otro reggae, esta vez más calmo, “Ganya”. El mood volvió a subir con el rocanrol “Disquentons”, otra vez con El Shaman en voz, y se cerró la primera parte del recital con el ingreso de Dix para interpretar “Claroscuro”. Con un perfil opuesto al de El Shaman, pero con una buena interpretación de los 4 temas q canto. Destacándose en “Grupie de choferes”, un tema oscuro con uno de los mejores nombres de canciones del rock local.
Llegó entonces el interludio: un emotivo video homenaje a Pablo, con imágenes inéditas de entrevistas, viajes, visuales de recitales y momentos del público. La grabación duró 20 minutos y en la parte final se podía sentir cómo la gente se impacientaba, esperando el regreso de la banda. El elegido para retomar el show fue “Korsosrok”, un tema con el que alguna vez cerraron un recital, con El Perro en tumbadora. Después vendría el único cover de la noche: el infaltable “Hasta siempre, Comandante”, clásico compuesto por Carlos Puebla. Entrando en la recta final, llegaron esas canciones que ya son parte del ADN del rock salteño: “La morocha”, la melancolía y oscuridad de “Cerveza y 22”, el estallido con “Barcos de papel”, y por supuesto también con el hit local, “O sea”. A las 5 a.m. sonó el bis: “Che bolu” (mismo tema con el que habían comenzado). Así nos fuimos, recordando a Pablo y aquellas noches de adolescencia en antros.
La banda comprobó que su gente sigue estando y que se sumó una nueva generación que no quería perderse el regreso de una de las bandas más importantes del rock local. Pablo Macabra debe estar sonriendo, viendo que después de tantos años sus canciones siguen vivas en el público, y que siguen provocando felicidad en personas que se reúnen para celebrarlas. Esos temas ya forman parte de la historia del rock en Salta. ¡Salud!
Mato Belbruno (Estado de Rock)

